¿Cuál es el problema?
Aunque las mujeres representan un porcentaje creciente en áreas clave como laboratorios, procesamiento, bioseguridad, calidad y administración, la brecha salarial y el acceso limitado a cargos de decisión siguen siendo una realidad.
Estudios sectoriales han identificado que, en promedio, las mujeres ganan entre un 15% y 25% menos que sus pares hombres en funciones similares.
- Falta de políticas claras de equidad de género.
- Condiciones laborales menos estables.
- Escaso acceso a formación técnica y certificación especializada.
- Invisibilización de su trabajo en las estadísticas y toma de decisiones.
¿Qué implica el trato justo?
El trato justo no se limita a la igualdad de salarios. También incluye:
- Ambientes laborales libres de acoso y violencia.
- Reconocimiento y promoción por méritos.
- Condiciones laborales que permitan balancear el trabajo con la vida familiar.
- Representación equitativa en comités, jefaturas y gremios.
¿Qué propone OMMA?
Desde la Organización Mundial de Mujeres en la Acuacultura (OMMA), trabajamos para impulsar un cambio real y medible. Nuestros ejes de acción son:
- Sensibilización en empresas y gremios sobre equidad de género.
- Formación técnica especializada dirigida a mujeres del sector.
- Acompañamiento legal y social para casos de desigualdad o discriminación.
- Incidencia pública y gremial para incluir políticas de equidad en las normativas laborales y productivas.
Nuestro llamado
La equidad salarial no es una concesión: es un derecho. Y el trato justo no es una estrategia de recursos humanos, es una base ética y productiva para cualquier industria que aspire a crecer con sostenibilidad y justicia.
Las mujeres en la acuacultura no solo siembran vida en cada ciclo productivo. También siembran innovación, estabilidad y futuro. Reconocerlo —con hechos, no solo con palabras— es tarea de todos.




