Skip to main content
En Ecuador, la acuacultura —especialmente la industria del camarón— es uno de los sectores productivos más relevantes a nivel nacional y mundial. Genera más de 6.000 millones de dólares anuales y emplea a más de 250.000 personas. Sin embargo, la participación de las mujeres sigue estando limitada, y muchas enfrentan brechas salariales y condiciones laborales desiguales.

¿Cuál es el problema?

Aunque las mujeres representan un porcentaje creciente en áreas clave como laboratorios, procesamiento, bioseguridad, calidad y administración, la brecha salarial y el acceso limitado a cargos de decisión siguen siendo una realidad.

Estudios sectoriales han identificado que, en promedio, las mujeres ganan entre un 15% y 25% menos que sus pares hombres en funciones similares.

  • Falta de políticas claras de equidad de género.
  • Condiciones laborales menos estables.
  • Escaso acceso a formación técnica y certificación especializada.
  • Invisibilización de su trabajo en las estadísticas y toma de decisiones.

¿Qué implica el trato justo?

El trato justo no se limita a la igualdad de salarios. También incluye:

  • Ambientes laborales libres de acoso y violencia.
  • Reconocimiento y promoción por méritos.
  • Condiciones laborales que permitan balancear el trabajo con la vida familiar.
  • Representación equitativa en comités, jefaturas y gremios.

¿Qué propone OMMA?

Desde la Organización Mundial de Mujeres en la Acuacultura (OMMA), trabajamos para impulsar un cambio real y medible. Nuestros ejes de acción son:

  1. Sensibilización en empresas y gremios sobre equidad de género.
  2. Formación técnica especializada dirigida a mujeres del sector.
  3. Acompañamiento legal y social para casos de desigualdad o discriminación.
  4. Incidencia pública y gremial para incluir políticas de equidad en las normativas laborales y productivas.

Nuestro llamado

La equidad salarial no es una concesión: es un derecho. Y el trato justo no es una estrategia de recursos humanos, es una base ética y productiva para cualquier industria que aspire a crecer con sostenibilidad y justicia.

Las mujeres en la acuacultura no solo siembran vida en cada ciclo productivo. También siembran innovación, estabilidad y futuro. Reconocerlo —con hechos, no solo con palabras— es tarea de todos.

Únete a nuestro compromiso

Leave a Reply